Fotografía de una historia miserable, bien argentina
¿Relocalización de familias? o ¿Carteles publicitarios?
La política social argentina ligada al ferrocarril como su propio reflejo.
Por Nino, Chacon Allin A. Gustavo


Fotografías: Nino, Chacon Allin A. Gustavo.
Ferrocarril argentino y familias a la vera de las vías
En Rosario hay más de cien mil personas que viven y vivirán sus vidas en condiciones precarias a un costado de las vías, pase o deje de pasar el tren. La relocalización de más de veinte familias en el ex Apeadero Sur es una situación que se compara a una botella de agua mineral derramada en una playa empetrolada. No existe la posibilidad real, a corto o mediano plazo de revertir este proceso de precarización social que se viene dando con sostenido aumento aritmético desde hace al menos tres décadas. Para la Argentina el largo plazo es una ilusión, o en el mejor de los casos una utopía ni siquiera considerada. No tiene que ver con la falta de recursos o de riquezas, es más bien un problema cultural, de mentalidad y de vejaciones políticas.
Relevamiento ocular en el lugar
La relocalización de familias entorno a lo que era el Apeadero Sur, y qu eserá la nueva Estación Retiro-Rosario, tiene que ver con una parte necesaria para la realización de la obra civil, tibio proyecto de recuperación de ramales ferroviarios por parte de un Estado Nacional que pretende dar manotazos de ahogado a un año de terminar su mandato, hallándose en retirada de lo que algunos llamaron "década ganada" y otros "década robada", de todas maneras la realidad tras un poder ejecutivo nacional, ostentado durante diez años, que va llegando a un ocaso incierto, representa un fracaso más en la idea de mejorar las infraestructuras de transporte del país, en particular el ferocarril no es la excepción. Siendo qu eArgentina supo ser uno de los países más avanzados y de mayor kilometraje en ramales, hoy es apenas un atisbo de todo eso, además de las sospechas de corrupción, pagos de sobrefacturaciones en la obra pública nacional e incumplimientos que escandalizan y ya no sorprenden a la opinión pública en general, y esto más allá de lo que un grupo comunicacional o medio de prensa apunte con intencionalidades políticas y de intereses egemónicos enfrentados al poder. La República Argentina, en sus tres independientes poderes no goza de buena salud o bienestar. Esto se nota en los ánimos de las personas en lugares como este, en el ex Apeadero Sur, que es apenas un reflejo del contexto general real de la situación social.
Política Nacional de Ferrocarriles Argentinos en la década "ganada": https://www.youtube.com/watch?v=HDRP7AVXChY
De intenciones se siembran los caminos al infierno, y de intenciones se valen los discursos que buscan amagar con plazos incumplidos y postergados obras e ideas de progreso que no son otra cosa que cortinas de humo para un gobierno que se retira vencido, no por el triunfo de sus opositores sino por el colapso de sí mismo por quebrarse su posibilidad de continuar en la figura hegemónica de su gobierno, me refiero a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, único referente de autoridad del gobierno kirchnerista, sin dejar de considerar al socialismo que también carece de ideas como para garantizarse, a sí mismo, el axeso al poder dando continuidad al frente tanto de la ciudad, como de la provincia.
El proyecto ferroviario de conectar Buenos Aires con Rosario “eficientemente” a corto plazo es muestra de todo esto, y los reiterados incumplimientos de plazos prometidos lo demuestran. La coordinación de voluntades políticas de los tres poderes ejecutivos, Nacional, Provincial y Municipal son una pantalla publicitaria en el inicio de un año netamente electoral. Inversiones multimillonarias que van drenando a cuenta gotas, a cuenta de los votos que pretenden lograr, dibujando un escenario de supuestos intereses políticos ante las próximas elecciones de 2015. Una cantidad d erecursos necesarios que no están en lo real ni en el pensamiento de la voluntad política a gastar en función de las mejoras que necesitan decenas de miles de familias "tiradas" al costado del riel.
Quien cuestione esta observación, seguramente no caminó por este lugar, viendo las condiciones infrahumanas de vida y los ánimos en los jóvenes y en los "viejos" que viven en las vidas que llevan. Acá, en este párrafo, más que una opinión conlleva una sincera descripción, basada en un registro ocular y en charlas con
personas que llevan viviendo acá mucho tiempo.
Lo que pasa en este lugar, lejos de ser solamente un futuro en tren -que antes también supo pasar- se llama miseria y desidia político-económico-social.
Las obras y situación de las famiias del lugar
En este marco se desarrollan las obras, que aquí produjeron la colateral relocalización de apenas -hasta el momento- doce familias, que vivían desde hacía más de dos décadas al costado de las vías.
Aquí la prioridad no son las familias ni su calidad de vida, sino que no estorben al avance visible y necesario de las obras en función del “desarrollo nacional”, o tal vez, de la agenda para la campaña electoral. Lo que sería una gran estafa y mentira desde las convicciones íntimas de quienes hoy representan al poder, ostentando sueldos ante el orgullo vanidoso de lo material e individual por encima de cualquier patriotismo sincero y honrado que pudiera llegar a existir. La mentira y el engaño siguen siendo la moneda ilusoria de políticos y funcionarios, esto se evidencia en las posturas y miradas al acercarse los periodistas con cámaras y micrófonos y dar evidencias. Los ojos no mienten, las lenguas sí. He estado presente en la conjunta conferencia de prensa, donde "ni ellos se lo creían" además de no ver una realiad imposible de negar. Pero nadie preguntó demasiado, y más que nada, el 30 de octubre fue un show político electoral ante los periodistas y medios presentes en el ex Apeadero Sur. Más allá de las corbatas de colores de Randazzo, las sonrisas de Fein y el entrecejo de Bonfatti, la situación de familias al paso del tren seguirá igual.
Video de Randazzo, Fein y Bonfatti en el ex Apeadero Sur ante las obras: https://www.youtube.com/watch?v=f4SEFRSy3W0
Aquí donde familias que por años vivieron de manera precaria a un costado de un ferrocarril desmantelado, aquí la “visible” realización de una obra ferroviaria en el acceso a Rosario es un mero cartel de propaganda política colocado estratégicamente para encandilar a quienes creen que todavía hay esperanzas de cambiar una cotidiana manera de vivir en la desgracia. Aquí la realización de la Estación Sur Rosario - Buenos Aires, como obra pública con los correspondientes carteles publicitarios, es lo necesario, y como efecto colateral de ello, y en consecuencia, la necesidad de reubicar estas personas que desde siempre vivieron allí, el objetivo es: "que no estén" como lo expresó uno de los operarios que tenía a cargo la obra de tirar a bajo las precarias casas del lugar, era necesario contar con los metros cuadrados que correspondían para la “obra-cartel-publicitario pre-electoral”
que se pretende mostrar.
Visión de un jubilado ferroviario que trabajó 41 años en Ferrocarriles
Argentinos, desde 1950 a 1991.
"El ferrocarril era una gran fuente de trabajo, supo forjar el progreso del país. "
Palabras de un ex ferroviario, Sadi Ulises Esquiaga, quien trabajó más de
cuarenta años como ferroviario, hoy jubilado. Esta parece ser "la justa al ojo
del buen cubero”, y lo que se huele teniendo un olfato, tal vez, menos inocente
e ingenuo que la mayoría de los esperanzados allí presentes, sumados los
periodistas elocuentes, que de manos de una cultura de sometimientos
se hicieron con los años mendigos de sí mismos y de los poderes de turno,
incluso en el ámbito profesional del periodismo.
"Por años no se hizo nada" dice Esquiaga, "y de pronto aparecen con faraónicos
proyectos para tapar todos los errores relacionados al mundo ferroviario", contínúa
agregando: "por ejemplo, ideas estrafalarias con un tren bala que nunca podía ser,
el desguace de talleres y compra de maquinarias obsoletas a España, y carísimas a
China. Nuestro tren era industria nacional y en Argentina existieron los mejores talleres ferroviarios de Sudamérica". "Todo huele a mentira", dice Esquiaga aturdido por tanto abandono, él supo ver un ferrocarril funcionando a pleno, hasta que a principios de la década del '90 se pronunció la célebre frase: "Ramal que pierde, ramal que cierra" (Carlos Menem, 1990) iniciando un feroz proceso de desgüase y venta de materiales ferroviarios, incluyendo cierre de talleres y masivos despidos, al igual que la destrucción de la planta, y desaparición de los moldes de fabricación de rieles de la ex Somisa, privatizada en 1991, adjudicada al grupo Techin. Ni hablar de los vagones de carga y pasajeros que también se dejaron de fabricar, perdiendo no sólo el material físico de la producción, incluyendo herramientas y galpones, sino además la ruptura en la cadena de traspaso generacional del conocimiento del oficio ferroviario en sus múltiples áreas. Llegaron a ser más de 40.000 km en extensión de ramales que comunicaban al país, y a finales de los '80 había más de 60.000 ferroviarios activos trabajando, más de 50.000 se quedaron sin trabajo después de los '90", yo entre ellos y muchos de mis compañeros que tuvieron qu eaceptar la jubilación forzosa que te ofrecían para después ser un kiosquero en el mejor de los casos, sino un desocupado más".
"Inevitables serios problemas sociales a futuro", y agrega: "lo cierto, seguramente el tiempo dirá a qué precio y a qué costo real volverá el tren a funcionar, yo ya no voy a estar para verlo, aún así tengo el recuerdo de lo que nuestro Ferrocarril Argentino era".
Quienes han estudiado -en parte- el proceso ferroviario en Argentina saben que las palabras de este jubilado ferroviario no faltan a la verdad. Estas “cortinas de humo”, como las que se diseñan entorno a la obra pública son sospechadas de sobreprecios y corrupción por la opinión pública en general: ¿Por qué será?
Material audiovisual subido el 30 de julio de 2014.
Mentiras sobre rieles: https://www.youtube.com/watch?v=7ekHQ0YaqhY
El presente material fue filmado por trabajadores ferroviarios. El video es genuino y demuestra la corrupción y la pésima calidad del material comprado a China por Randazzo. Trenes preparados para correr 120 km/h cuando lo que se pidió era para lograr los 160 km/h. "Ésto es sólo un ejemplo de lo que venden como la Revolución Ferroviaria y como le mienten a la gente", concluyó el ferroviario.
Políticos de la década “ganada” a juicio por corrupción. La impunidad a veces no se puede disimular
Esta situación tiene que ver con la desidia y la vergüenza de una historia escrita por gobernantes ineptos que sucediéndose unos tras otros, en cargos públicos, no dejaron de representar la esencia de una población devenida de conquistas y saqueos al “nuevo mundo”.
Las riquezas de la tierra no eran extraídas de ella para el bien de la humanidad, sino para las arcas de los oligarcas y monarcas en la gestación de esta era. Los ferrocarriles fueron concebidos para transportar esa codiciosa manera de progresar. Hipotecando el futuro de un país que lejos de convertirse en una gran nación en función de los ideales de libertad que pretendieron romper cadenas y disfrutar de los beneficios de los recursos naturales y del orgullo del trabajo, es al menos durante cuarenta años una sucesión de crisis de una “republiqueta” que tras retornar al sufragio democrático universal y obligatorio de define como corrupta y vencida en lo estructural. Así fue como cayeron los ferrocarriles, así fue como miles de familias no tienen otra que vivir hacinados como animales al costado de una vía. Aquí la relocalización de apenas una docena de familias no es más que un hecho colateral.
Estado general del ferrocarril argentino, y comparación con los trenes en Japón: https://www.youtube.com/watch?v=XbQLySmGfX8
La miseria se ha enquistado como un tumor maligno habiéndose ramificado y hecho metástasis en lo más profundo del tejido social, de un cuerpo enfermo que condenado a vivir una crónica enfermedad tendrá años de silencioso padecimiento, complejo y digno de estudios antropológicos, pues difíciles son de comprender las razones por las cuales familias han caído en lo más bajo de una calidad infrahumana de vida, comparable al de las bestias, a pesar de toda la tecnología de las antenas satelitales y los celulares de última generación táctil, no se ha diferido mucho del sistema esclavista de los egipcios de la cuarta dinastía.
Junglas modernas de chapas, cartones y ladrillos sin revocar en un entorno familiar jaqueado por la inseguridad, las jeringas de la droga, los chicos que ni estudian ni trabajan, los búnkeres de drogas y sus “soldaditos”, “altas llantas” y el mejor celular con crédito en la tarjeta. Sólo los capos en autos de alta gama. La vida en estos lugares se convirtió para muchos en una supervivencia a la más baja de las miserias humanas, la desolación. En este marco la relocalización de familias tiene no más de tres o cuatro aristas descriptivas de lo general dadas por la “necesidad y urgencia”, y nada más.
Esta miseria es como un cáncer para un cuerpo. Salvo surja algún “milagroso” o “mágico” curativo la metástasis seguirá infectando al enfermo cuerpo de la sociedad que hace rato ha perdido, al menos en las grandes ciudades como Rosario, un estado de alegría y tranquilidad en las calles de la ciudad.
La vida que tiene más que ver con la desesperanza que con la pobreza quiebra familias, y esto es aprovechado por la narco-criminalidad, lo que ataca la fibra más vulnerable de la sociedad, su niñez y juventud. Esto también sucede aquí, en el ex Apeadero Sur. Calles San Martín y Battle y Ordoñez no significan nada en quienes nombran, mas un lugar sin ánimos o esperanzas.
Las villas miserias y su relacionada forma de vida, devenidas en un nuevo tipo de cultura popular que asume esta forma de vida, relacionada a la carencia no sólo material sino tanto de valores como de educación se comprueba empíricamente por el hecho de que nadie lo elegiría de poder elegir; convirtiéndose esta realidad en algo no opcional y en una identidad que se sintetiza en la expresión: “no me queda otra”, "es lo que soy", o "es lo que nací". Un "villero" de las nueva generaciones se conforma con “altas llantas”, gorritas, tatuajes y pegamento o pasta base. Generaciones quemadas sin posibilidades de recuperar. Pibes que no conocen del amor, ni el orden virtuoso, ni la educación. Muchos que no tienen otra forma de conseguir dinero más que pidiendo como mendigos o robando como ladrones. “Cacos” se hacen llamar. Caminan de noche o de día por las calles de la ciudad, “cuidan” coches, “lavan” autos, “vigilan” a la corrupta sociedad. Ellos ganaron las calles, las plazas, ganaron el temor de los que enrejados, ellos temprano guardan en sí mismos las llaves de la cárcel, encerrados en una libertad dada por la cruda realidad social, nefasta a los ojos del progreso. Nadie de esto puede safar, mucho menos quienes tienen plata. En estos tiempo, a cualquiera "le cabe la daga".
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Así se vive, y así se muere. Más aún, cerca de las vías del ferrocarril, en una gran ciudad como Rosario. Las vías rodeadas por la miseria es una fotografía que pocos aceptan como muestra del fracaso político y social de lo que es gran parte de la Argentina.
En el ex Apeadero Sur, apenas algunas familias tuvieron la suerte de ser consideradas, simplemente por el azar de estar donde estaban. ¡No nos engañemos! las precarias formas de vida son caldo de cultivo para el odio, la venganza, la envidia y la ira. Hoy más que nunca aprovechadas por la narco-criminalidad y el usufructo económico de delincuentes organizados, entre ellos funcionarios públicos, que pusieron en jaque el futuro, que no va a ser amable, de generaciones que ni siquiera -aún- han nacido.
Hoy no basta la policía, y más adelante no alcanzará tampoco la Gendarmería, para evitar el miedo al caminar por una plaza -a una hora imprudente o de madrugada, cuando el sol marque mediodía o salgan los chicos del colegio- no hay horarios para el atraco en los barrios. En particular fue l oque manifestó Maira, vecina del mismo barrio.
La imposibilidad anímica y material de valerse de dignidad envolvió las almas a la mayoría. Los barrios marginales no dejarán de existir, ni de crecer, al menos en el tiempo de los vivan y puedan llegar a leer este texto.
Apenas doce familias fueron removidas en la primera etapa, está claro que no alcanza. En ese mismo lapso, se agregaron cien más en algún tramo de pasillos y pasadizos a la vera de las paralelas de acero, en las llamadas "villas miserias". El recorrido del tren ingresando a las grandes ciudades es un reflejo de lo que pasa, el contraste entre la realidad social y el avance del llamado "progreso".
Esta investigación, basada en la inspección ocular y testimonios de actores directamente vinculados, habiendo sido relizada -en persona y físicamente presente- en el lugar, concluye -en lo particular- que: La relocalización de doce o quince familias, es apenas un hecho insuficiente y colateral que poco cambiará la realidad argentina, al menos en este lugar. El tiempo se encargará de demostrarlo o refutarlo, ...más allá de que pase por acá -o no- el nuevo tren.
Los procesos sociales son sucesos contínuos relacionados al tiempo y se desarrollan en el contexto global que lo afecta, no aislados. Tienen una determinada impronta o tendencia, a la par de una resolución natural y mecánica que es en función de la inercia de conjuntas vivencias, pesares y voluntades que tejen la trama social de una ciudad. A veces, cuando una chispa se aprovecha de lapólvora derramada, suelen ocurrir estallidos cuando las presiones rebasan los límites masivos de tolerancia; por ejemplo diciembre de 2001.
No se puede decir que Rosario es una excepción a las demás metrópolis del país, pues no se aparta de la condición general y regla común de las ciudades que a la par de sus vías tienen cuatro "décagas" y más de cinco generaciones de miseria. La falta de espacio o de recursos naturales no ha sido -ni es- el problema. Por lo que surge inmediatamente la final pregunta: ¿De quién cree usted que es la responsabilidad de la presente situación social en este lugar? ¡Aquí, y como en los costados de las vías de las grandes ciudades argentinas? /// Piénselo, siempre que se formula una pregunta surge -en su momento- la respectiva y oportuna respuesta. Puertas abiertas que suelen quedar tras investigaciones como esta.
Reflexión: Los milagros también pueden ser humanos, pero rara vez se dan.
- La historia argentina no puede ser otra que la de los argentinos.
...Sus trenes -aquí y en general- la reflejan muy bien.
Texto: Nino, Ch. Allin A. Gustavo
Rosario-Esperanza, SF. Diciembre de 2014.





Ramal FC "Gral . Belgrano" - Trocha angosta - Tramo Santa Fe-Rafaela.
Registro 2010. Fotografías: Nino, Chacon Allin
Foto: Nino, Chacon Allin.
Dice la leyenda escrita en el cartel: "ES PROHIBIDO TRANSITAR POR LAS VÍAS" NCA
Vaya paradoja.